El Camino vasco del Interior ha sido, además de un eje jacobeo fundamental, la puerta de entrada al centro de la Península desde Irún ya en época romana. Y en el Camino de la Costa, en su recorrido por toda la cornisa cantábrica desde el País Vasco hasta Galicia, los monasterios de Santoña, Santillana del Mar y Santo Toribio recogen noticias del paso de peregrinos desde el siglo X.
En Asturias el Camino de la Costa puede tomar dos direcciones: marchar hacia Oviedo y visitar El Salvador, para unirse al Camino Primitivo; o bien continuar por la costa hacia Galicia y en Ribadeo abandonarla para marchar hacia Santiago.


